Construiré un velero
con madera de sueños
para navegar por la arena
de mil mares nuevos.
Le pondré ojos al timón
y pintaré sus párpados con soles
para que la noche no llegue
ni la lluvia me moje.
Dibujaré un vestido de ensueño
lleno de puntillas y magia
que me vista de alegría,
que me acaricie el alma.
Un sombrero de flores brillantes
cubrirá mi cabeza siempre,
para perderme en su aroma
y viajar eternamente
por versos dulces
de tinta celeste…
Basilisa- 16-09-15

Viajar por los versos, sin rumbo ni destino, es sin duda un gran viaje que te transporta a muchos lugares.
ResponderBorrarMuchas gracias por viajar por mis versos!
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